El Estado laico, la beca por violación y otros tropicalismos

El Universal
31-enero-2012

Ante la reciente reforma al artículo 24 constitucional que desató profecías confesionales y gritos de alarma por la vulneración del Estado Laico, vale la pena dar contexto a la discusión en relación con la autonomía reproductiva en la región latinoamericana. Por ejemplo, en Brasil a finales de 2011, donde un diputado del partido oficial, Henrique Afonso Diputado de PT-AC propuso una ley para becar durante 18 años con un salario mínimo a las mujeres que no interrumpan el embarazo producto de una violación (causal que contempla el código de 1940). El diputado oficialista propuso pues este incentivo para “premiar” a las mujeres que no interrumpan su embarazo dijo: “No puedo separar al cristiano del diputado”. Su bancada lo apoyó, no el Partido del Trabajo (PT) sino el Frente Parlamentario Evangélico, una agrupación que integra a 76 diputados de una veintena de denominaciones religiosas y distribuida en los principales 4 partidos políticos:

El Partido de los Trabajadores (PT), el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y los Demócratas (DEM). Muchos de estos partidos trabajan como clientela evangélica para el partido oficial, por ejemplo el Partido Republicano Brasileño, brazo electoral de las Asambleas de Dios. Si el Frente Parlamentario Evangélico fuera un partido serían la tercera bancada en el congreso detrás del PT y del PMDB. De tal manera que funcionan como un partido transversal ejerciendo presión en sus bancadas en relación a la agenda contraria a los derechos sexuales, la autonomía reproductiva y la libre orientación sexual.

En este sentido la bancada evangélica ha ido anexando propuestas de ley hasta formar un paquete de enmiendas. El Projeto do Lei 478/2007 no sólo le da personalidad al embrión, sino que lo protege de palabras y expresiones despectivas; de exhibición injuriosa a través de imágenes despectivas en medios de comunicación y pena la promoción de la interrupción del embarazo. El Projeto do Lei 42/2007 limita a la red de amparo al aborto legal del Sistema Único de Salud, que es un programa que brinda orientación a la mujeres víctimas de violencia sexual para que recurran al aborto no punible. Esta red se instituyó en 2005 y para 2009 ya estaba presente en todos los estados de Brasil.

Finalmente, el Projeto do Lei 1085/2011 también considera una beca de ayuda de 3 meses de salario mínimo a las mujeres víctimas de violencia sexual que sufran un aborto espontáneo. Si bien todas las iniciativas vulneran los derechos reproductivos, sin duda el más grotesco es la propuesta de “becar” a las mujeres violadas. Nuevamente una valoración absolutista de la vida por la vida se pone por encima del control de las mujeres de su cuerpo, pero también naturaliza la violencia sexual al considerar, como lo hacen los creyentes, que la maternidad redíme a la víctima.

El caso de Brasil, donde la alianza evangélica refuerza su presencia a nivel legislativo es un incentivo para los evangélicos de Latinoamérica y España. En esta última se han sumado vocalmente a la campaña por reformar el Aborto con un desplegado. En Argentina; los cristianos al poder aspiran a lograr escaños, en Colombia la Alianza Nacional Cristiana busca influenciar en la política de un país destrozado por la guerrilla y el narco; en Nicaragua, donde el 25% de la población se identifica como evangélica, el Partido Justicia Nacional abrió el camino en 1992 para el voto evangélico. En Perú Ana Jara, la Ministra de la Mujer nombrada hace mes y medio, quién se reconoce evangélica, cita la Biblia y detuvo el protocolo de aborto terapéutico. No hay que olvidar que el presente régimen llegó al poder gracias a una amplia alianza de Izquierda

En México la secretaría de Gobernación ya ha tenido que recordar a los ministros evangélicos que se abstengan de participar en política. Incluso en las redes de análisis de la Iglesia católica siguen con atención el fenómeno. En el mismo sentido no debemos olvidar las alianzas del Presidente Calderón en 2006 con grupos evangélicos.Imaginemos un Yunque en cada partido, estableciendo alianzas por encima de la disciplina partidaria, tal como en Brasil, para impulsar legislación que limite los derechos sexuales y reproductivos. En ese sentido, más que nunca se hace necesario reafirmar el carácter laico del Estado.

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