55 años del voto de la mujer mexicana

 

DEL 17 DE OCTUBRE DE 1953 AL 17 DE OCTUBRE DE 2008

El aporte estratégico de las mujeres al desarrollo de nuestro país plantea la necesidad de realizar acciones que contribuyan a disminuir o eliminar las inequidades que frenan su participación en las diferentes esferas de la vida social.

Por ello, cada paso que se da en el sentido de reivindicar posiciones o afirmar derechos de las mujeres, representa un eslabón muy valioso en la cadena para fortalecer la indispensable participación femenina.

Que mejor momento que este inicios de siglo y de milenio para realizar una reflexión acerca de las logros alcanzados, los obstáculos que no hemos vencido y los ámbitos en donde se debe apuntalar la tarea hacia la búsqueda de una sociedad más equitativa.

En el terreno legislativo, el logro  más contundente, sin duda alguna, es la adquisición de la ciudadanía plena y, con ello, el derecho a votar y ser electas a puestos de representación popular. Pero ¿cuáles fueron las luchas que libraron mujeres y hombres  para lograr que este derecho se reconociera?, ¿cuántos años de lucha  llevó esta conquista?, ¿dónde se gesto la visión de que la participación de la mujer es indispensable para lograr una sociedad más democrática?

EL FEMINISMO EN MÉXICO

El feminismo, como ideología, busca defender los derechos de la mitad de la humanidad. Es importante recalcar  esto, porque como posición ideológica, como acción política en todos los ordenes, el feminismo fue satanizado en sus antecedentes, cuando incluso ni siquiera se había acuñado el termino. Lo mismo izquierdas que derechas impugnaron la posición que pretendía que la mujer gozara de los mismo derechos que el hombre. En este siglo, el feminismo tiene dos momentos importantes; en la década de los sesenta y en la de los noventa. Mientras en los sesenta fue un movimiento ultra en el que la mujer pretendía desplazar al hombre y ocupar su lugar, en los noventa se vuelve un feminismo más sensato en el que se lucha por el derecho a la otredad. Es un feminismo que proclama somos diferentes, pero que debemos tener igualdad de oportunidades en todos los terrenos.

Desde la perspectiva histórica, las mujeres lucharon primero por los derechos laborales, después por el acceso a la educación y, finalmente, por sus derechos políticos. Para obtener estos derechos, y mantenerlos vigentes, tuvieron que pugnar por la creación de un marco jurídico que acabar con la situación de desigualdad y discriminación que prevalecía en las sociedades tanto en Europa como en el continente americano.

Ya antes de la declaración de los Derechos del Hombre (1795), durante la Revolución Francesas se alzaron sus voces de mujeres planteando un cambio. No podemos dejar de recordar que desde 1789 la lucha por los derechos políticos se ha venido realizando de manera frontal. Durante la Revolución Francesa, Olympie de Gouges presentó su Declaración de los Derechos de la Mujer, bajo el influjo de las ideas del marqués de Condorcet, miembro de la asamblea. De Gouges señalaba que si las mujeres eran pasadas por la guillotina, que si tenían derecho a morir, también tenían derecho a tomar parte de las decisiones que evidentemente les afectaban.